|
Nosotros, representantes democráticamente elegidos del pueblo de Santander y representantes de todos los partidos políticos con implantación institucional en la Corporación, nos hemos reunido hoy en sesión extraordinaria del pleno de la Corporación para hacer pública, desde la máxima solemnidad que la ocasión requiere, nuestra decisión, unánimemente adoptada, de ofrecer la candidatura de nuestra ciudad a ser sede de la Capital Europea de la Cultura en el año 2016. Hoy nos hemos reunido aquí para expresar públicamente nuestra creencia y firme convicción de que la capital de Cantabria, no sólo puede aspirar al honor a constituirse durante un año en referencia cultural de los millones de habitantes de Europa, sino que es nuestro deber como Ayuntamiento anunciar su candidatura pues se da cumplida cuenta de este modo a las aspiraciones de una urbe que tiene tras de sí un espléndido pasado, pero también una vocación de futuro para situarse en el concierto de urbes señeras en cuanto a modernidad, calidad de vida y cultura.
Es un honor y un reto también estar expuestos a la mirada de millones de personas y ser referente cultural del nuevo siglo, con sus esperanzas y exigencias de los hombres y mujeres de un continente que es en sí, por tradición y peso político y económico, una potencia mundial. Pero este desafío lo hemos asumido, y así lo hemos acordado los tres representantes de los partidos que hoy nos damos cita aquí, con la seriedad y la responsabilidad que dicha aspiración requiere, pero también con la alegría de asumir una oportunidad que nos brindan las instituciones europeas para demostrar de lo que son capaces los santanderinos cuando pueden expresarse con libertad, ambición y sin cortapisas de ningún tipo, desde el consenso, desde la humildad y también desde el orgullo.
Esta es una ciudad con una gran historia a sus espaldas. Desde hace siglos, los santanderinos han afrontado con éxito grandes inconvenientes. Una ciudad, que pasó del barro a la noble piedra, erigiendo la fachada que hoy la sigue caracterizando y es muestra de una urbe moderna, dinámica y que no se contenta con vivir de las glorias del pasado.
Esta ciudad es también crisol que ha dado al mundo grandes genios de la literatura, la pintura y las artes en general, no como excepcionalidades surgidas por generación espontánea, sino como respuesta a la inquietud intelectual de que siempre ha hecho gala el santanderino y que, por un fenómeno de ósmosis cultural, ha generado una larga relación de eruditos, poetas, narradores, pintores, músicos y pensadores.
Esta tradición requiere sacar a la luz lo que esta ciudad lleva dentro, ofrecer a los europeos un territorio fértil y abierto a todas las manifestaciones culturales propias de una Europa global y vanguardista, y configurar una nueva ciudad cuyas modestas dimensiones físicas no concuerdan, hasta ahora, con sus grandes dimensiones históricas e intelectuales, lo que la hacen merecedora de ser nombrada capital cultural de un continente.La cultura es un elemento de realización y de enriquecimiento como persona, donde se aporta al progreso individual y al bienestar colectivo, pero la cultura es también un entramado de valores e ideas que permiten a las personas y a las sociedades creer en el mundo e interpretar su entorno de una manera determinada.
En este sentido, la cultura es un elemento esencial para conformar la identidad colectiva de un pueblo y es un activo muy importante que merece ser preservado y dinamizado.
La actividad y el dinamismo cultural de Santander como capital de Cantabria en la historia han de ser considerados de manera muy positiva tanto por la cantidad como por la calidad. Este es un mérito que corresponde básicamente a los propios creadores, a los difusores y promotores culturales, en definitiva, a los ciudadanos en tanto que son actores y consumidores de la cultura.
En este sentido, Santander tiene una identidad propia como ciudad de la que la cultura es un elemento esencial que queremos proyectar como un valor en el contexto europeo.
La ciudad de Santander es el centro de un entorno regional cohesionado: la comunidad autónoma de Cantabria, con una extraordinaria historia y patrimonio y características culturales ricas y homogéneas. Por ello, la ciudad propone su candidatura con la determinación de involucrar en su programa a la región de Cantabria, en la que se integra y de la que es sede de sus instituciones de autogobierno.
Santander necesita la capitalidad europea para crecer y hacer coincidir su dimensión espiritual con la oferta de sus infraestructuras sociales y culturales. Ése es nuestro deseo y nuestra ambición. Esta ciudad, que es la ciudad de todos los habitantes de Cantabria, aspira a ser un punto de encuentro y diálogo entre culturas y naciones, aspira a ser un referente internacional de creación artística, aspira a convertirse en un espacio de acogida y una cita ineludible en los circuitos europeos de exhibición y debate de las artes y la cultura en su sentido extenso, aunando en este contexto tradición y vanguardia, localismo y cosmopolitismo, orgullo y humildad. Es por ello que hacemos pública nuestra intención de aspirar a una candidatura y nuestro compromiso, como representantes institucionales, ante los ciudadanos de poner todo nuestro ingenio y recursos a este noble fin, en leal competencia con otras ciudades españolas que aspiran al mismo honor, un honor éste que entronca directamente con otras ambiciones del futuro y del que, si es sorteado con fortuna como estamos seguros que ocurrirá, cambiará radicalmente la faz de la capital de los cántabros, que será distinta y mejor, en la tradición de lo que ha sido pero también en la senda de un futuro que no podemos ni debemos abandonar.
Dejemos a un lado cualquier tentación derrotista, complejo o ensimismamiento que nos puedan entorpecer en nuestro camino y afrontemos en los próximos años un largo camino que recorrer para poner los pilares que cimienten nuestro futuro. Estamos convencidos de que los santanderinos sabrán afrontar esta apuesta y serán exigentes con nosotros, sus representantes, que no podremos defraudarles y a los que exigirán la máxima dedicación en este cometido estratégico para el Santander del nuevo milenio.
Ésta que, desde este día, acometemos es una empresa en la que son necesarios todos y en la que nadie está excluido. Oriundos e inmigrantes, a todos apelamos a la hora de demostrar que somos capaces de dar lo mejor de nosotros y situarnos en la vanguardia.
A las instituciones y al resto de partidos, a los agentes sociales, culturales y económicos ofrecemos y demandamos consenso para que todos juntos hagamos de esta iniciativa un motor de desarrollo. Es el momento de preguntarnos no tanto qué puede darnos Europa, sino qué podemos ofrecer a los europeos. A esa pregunta hemos de responder todos juntos remozando nuestras infraestructuras y equipamientos, poniendo en pie nuevas dotaciones que cubran las carencias existentes, integrándonos y abriéndonos a otras culturas, poniendo en pie una programación que exhiba y defina qué somos y qué queremos como europeos y, en definitiva, haciendo de Santander una ciudad abierta y cohesionada. Hay voluntad para ello, como aquí la expresamos hoy, tenemos los medios y la tradición, no nos asusta este punto de inflexión en el que nos situamos. Vamos a hacerlo, pues, para entre todos, convertirnos en 2016 en escaparate y receptáculo de emociones, conocimiento y riqueza.
Tenemos ante nosotros un horizonte abierto y es nuestra voluntad marchar hacia él con paso decidido. La ciudad, ese espacio democrático de encuentro y civilización, no puede detenerse nunca, ha de ir siempre hacia delante si no quiere caer en el atraso y el abandono. Nosotros no vamos a perder esta oportunidad que se nos brinda y tenemos la intención de alcanzar el camino hacia la modernidad que nos suponer convertirnos en la Capital Europea de la Cultura, como lo hicieron en el pasado nuestros ancestros.
Hacemos por ello, desde este salón plenario, un llamamiento a los santanderinos para que se despojen de cualquier temor o complejo y se preparen, con alegría y con esfuerzo, a ofrecer lo mejor que saben hacer en este escenario europeo en el que vamos a exhibir nuestras mejores galas y a colaborar unidos a la hora de afrontar esta hermosa oportunidad para crecer, mejorar y ser, por méritos propios del pasado y merecimientos del presente, capital cultural de todos los europeos.
En Santander a 5 de septiembre de 2008
El Alcalde-Presidente Excmo. Sr. D. Iñigo de la Serna Hernáiz El portavoz del Grupo Municipal Popular D. Eduardo Arasti Barca El portavoz del Grupo Municipal Socialista D. Jesús Manuel Cabezón Alonso El portavoz del Grupo Municipal Regionalista D. Francisco José Sierra Fernández |